Cuando se aspira a la forma perfecta, "bastante bien" no es suficiente -me interrumpió Clara-. Ya debes saber que la forma exterior de todo lo que hacemos es en realidad una expresión de nuestro estado interior.
"Ya me di al poder que mi destino rige, No me agarro ya de nada, para así no tener nada que defender, No tengo pensamientos para así poder ver, No le temo a nada para poder acordarme de mi...
Sereno y desprendido Me dejará el Águila pasar hacia la Libertad..."
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