martes, 18 de diciembre de 2007

La Rueda del tiempo



"El tiempo es como un túnel de longitud y anchura infinitas, un túnel con surcos reflectantes. Cada uno de esos surcos es infinito, y hay un número infinito de ellos. Los seres vivos son compelidos, por la fuerza de la vida, a fijar sus miradas en uno de los surcos, y mirar solo uno implica ser atrapado por él, vivir ese surco.
La meta final de un guerrero es la de enfocar, mediante un acto de profunda disciplina, su atención inquebrantable en la rueda del tiempo con el fin de hacerla girar y ser capaces de mirar en el interior de cualquier otro surco, para extraer de él lo que deseen..."

El adolescente tatuado



Don Juan decía, según CC, que algunas esculturas del museo de antropología de México DF, eran puertas a la segunda atención y que solo se requería silencio interior y energía ahorrada para pasar a través de ellas.
Esta es la escultura frente a la cual hablan CC y Don Juan en el libro "El Arte de Ensoñar.

Llegaron a mi como notas de campo de C.C.


Pases Mágicos



Tensegridad es la versión moderna de los pases mágicos de los chamanes del México antiguo. La palabra es una combinación de dos términos, tensión e integridad, que denotan las dos fuerzas impulsoras de los pases mágicos. La actividad creada por la contracción y la distensión de los tendones y músculos del cuerpo es la tensión. La integridad es el acto de considerar el cuerpo como una unidad sana, completa y perfecta.

martes, 11 de diciembre de 2007

Puntos de misterio


¡Me dejará el Águila pasar hacia la Libertad!



"Al poder que gobierna el destino de todos los seres se le llama el Águila, no porque sea un águila, sino porque los videntes se les aparece como una incomensurable y negrísima águila".
"El Águila ha concedido un regalo a cada uno de todos los seres: el poder, si así lo desea, de buscar una apertura hacia la libertad y de pasar por ella".
La Regla del Nagual

Florinda Donner Grau - El Sueño de la Bruja.



No te preocupes por los detalles. Si tienes fe, los detalles suelen acomodarse a las circunstancias. Deberías proyectar tus planes del siguiente modo: escoge cualquier cosa y considérala el principio. Después enfréntate a ese principio y, una vez ante él, déjate llevar. Confío que tus convicciones no te impulsarán a escoger un inicio caprichoso. Sé realista y austera para poder decidir con acierto. ¡Puedes hacerlo!
P.S. Cualquier cosa sirve para comenzar.